Por Dentika

 

Si hablamos de salud en general, la prevención es lo que marca una gran diferencia a la hora de mantener un estado óptimo físico. La salud dental no es la excepción, para mantener una sonrisa que a la vista sea saludable y que no presentemos ningún dolor, se deben tomar medidas preventivas.

Los selladores dentales son, por así decirlo, una barrera de protección para los dientes con el fin de protegerlos de la placa y bacterias que pueden desencadenar la caries. Si es cierto que los adultos prestamos más atención en el cepillado dental, los pequeños no son tan enfáticos en este hábito. Por ello, los selladores han tenido mayor auge en la aplicación para los pequeños.

El hecho de aplicar los selladores dentales, disminuye en gran porcentaje la incidencia de caries a corto y largo plazo, por supuesto acompañado de la limpieza integral dental.

El procedimiento es muy sencillo:

  • Limpiamos los dientes.
  • Examinamos cada pieza correctamente
  • Secamos por completo las piezas a tratar
  • Colocamos una solución ácida para crear porosidad
  • Aplicamos el sellador
  • Endurecemos el sellador con una luz especial

¡LISTO!

Una vez endurecido el sellador, se convierte en un tipo de barniz duro que sin problemas te permite masticar. Esta método preventivo resulta todo beneficios, no pasas por dolor en ningún momento y evitarás la formación de placa y acumulación de bacterias en los sitios a los que tu cepillo no tiene acceso.