Por C.D. Adriana Martínez

Hay dos grandes enfermedades en la boca: la caries dental y la enfermedad parodontal (o periodontal). Por su alta prevalencia, es muy probable que ya hayas escuchado bastante acerca de la caries. Según  la OMS (Organización Mundial de la Salud), del 60 al 90 % de la población en niños, y casi el 100% en adultos, tienen caries dental ¡en todo el mundo! Es decir, es la enfermedad más común entre todos los habitantes de la Tierra.

Siguiendo con estadísticas de la OMS, la caries y las enfermedades periodontales son las principales causantes de la pérdida de dientes. Alrededor del 30% de la población mundial con edades comprendidas entre los 65 y los 74 años no tiene dientes naturales.

La Enfermedad Parodontal comienza con una inflamación de las encías que, si no se controla, sigue avanzando y después comienza a afectar el hueso que sostiene a nuestros dientes. Esta enfermedad es una de las principales causas de pérdida dental en los adultos. Como habitualmente es indolora, puede que no sepamos que la padecemos, hasta que notamos la movilidad de nuestros dientes, justo cuando el problema está muy avanzado.

Como el origen de esta enfermedad es la acumulación de placa dentobacteriana (que después se convierte en sarro), el remedio es bien sencillo: la higiene dental, o sea, es algo que está en nuestras manos solucionar.

Estas son algunas señales de alerta:

  • Encías que sangran con facilidad
  •  Encías rojas, hinchadas y doloridas
  •  Encías que se han separado de los dientes
  •  Mal aliento o mal sabor de boca persistente
  •  Dientes permanentes sueltos o que se separan
  •  Cualquier cambio en la manera en que encajan los dientes cuando muerde
  •  Cualquier cambio en el ajuste de las dentaduras postizas

Factores predisponentes:

  • Escasa higiene bucal
  • Fumar o mascar tabaco
  •  La genética
  •  Dientes en mala posición que resultan difíciles de mantener limpios
  •  El embarazo
  •  La diabetes
  •  El uso de ciertos medicamentos tales como: los esteroides, anticonvulsivos, los fármacos de las terapias contra el cáncer y algunos anticonceptivos.

Nuevamente la recomendación es visitar al dentista para prevenir o para curar cualquier situación de este tipo.